March 6, 2018

January 24, 2018

December 27, 2017

Please reload

Entradas recientes

La Felicidad

June 7, 2017

1/2
Please reload

Entradas destacadas

Cómo nace el miedo

March 6, 2018

Todo el mundo tiene algún tipo de miedo, nuestros temores son agentes que nos paralizan ante una situación concreta. Sentimos que algo en lo más profundo de nosotros  nos inmoviliza y nos impide realizar una determinada acción o nos deja prácticamente tullidos cuando tenemos que tomar una decisión  que esté relacionada con nuestro desasosiego.

 

Cuando queremos enfrentarnos a nuestro propio pavor, ignoramos por qué ese miedo concreto está ahí y no otro ¿Por qué tengo miedo a unas cosas o a sensaciones específicas? ¿Por qué soy capaz de “esto” y de “esto otro” no? Incluso nos preguntamos el por qué yo no me siento apto para “aquello”, y sin embargo, muchas personas hacen eso mismo con toda naturalidad.

La aprensión que nos causa el miedo no es algo al azar, nos encogemos ante aquello que de una forma o de otra vive en nuestra mente a modo de creencia limitante. Todos tenemos una historia, y esa historia está llena de momentos y vivencias de todo tipo. Esta historia está configurada por muchos aspectos que han ejercido una gran influencia en nosotros; aspectos tales como nuestra familia, amigos, educación, experiencias con una gran carga emocional, herencia epigenética, pérdidas y una lista interminable con gran peso que han ido tejiendo una tela de araña dando lugar a nuestros recuerdos conscientes y también han configurado nuestras creencias inconscientes. Todas nuestras experiencias han causado un efecto en nosotros, ya sea positivo o negativo. Cuando un evento se repite en nuestras vidas casi de manera sistemática establecemos asociaciones con el efecto que nos ha causado ese hecho concreto, y es entonces cuando establecemos una creencia. Es como una máxima que queda grabada en nuestro inconsciente: “nunca voy a ser feliz” “no puedo” “nadie me va a querer nunca” “siempre voy a estar solo” “no encajo en ninguna parte” ”la vida es un asco”…, y así cada persona afianza en su mente una o varias ideas por las cuales se rige sin ser consciente de ello. El problema de las creencias es que necesitan ser refrendadas constantemente, es decir, sentimos la necesidad de experimentar en nuestra vida aquello que creemos. Son nuestras creencias las que gobiernan nuestra vida, pues son esas creencias instaladas en nuestra mente las que dan forma a los pensamientos en el plano físico. No podemos olvidar una de las leyes de la mente que dice: infundes vida a aquello que mantienes en ella.

 

Dicho esto, podemos fácilmente entender que nuestro miedo es un adepto fiel de nuestro sistema de creencias. Es más, nuestro miedo nace de la necesidad de respaldar y legitimar nuestras creencias. Si yo no tuviera tal creencia, tal miedo no existiría. La mayoría de las veces queremos plantar cara a nuestros miedos tratándolos como entes aislados, como si tuvieran vida por sí mismos, nuestros miedos ni son frutos de la casualidad o una mala broma del “destino”, ni son una entidad que tiene vida propia. Para tratar con nuestros miedos es imprescindible que vayamos a su fuente, y el lugar de donde nacen son precisamente nuestras creencias.

Es cierto que existen miedos racionales, un ejemplo claro de esto puede ser el sentir temor si veo que alguien que quiere agredirme, si me quedo sin empleo, si mi pareja me deja, son miedos o temores basados en una experiencia tangible que estamos viviendo en ese momento, pero también existen, y son mayoría, miedos irracionales, son esos miedos infundados y que ignoramos por qué los tenemos, sin embargo,  ahí están, haciéndonos la puñeta una y otra vez, obstaculizando nuestro desarrollo personal y emocional en alguna dirección.

 

Las creencias utilizan muchos mecanismos para perpetuarse, recordemos que para cada persona su creencia constituye una sentencia, un axioma que termina siendo un principio por el que gobernarse, y es todo un dispositivo inconsciente. El mecanismo más poderoso de todos es el miedo, ya que es precisamente este temor el que nos mantiene en ese círculo vicioso porque es ese miedo el que no deja que vivamos experiencias distintas de aquellas que nuestras creencias demandan. Lo que muchos llaman zona de confort no es más que ese territorio que nuestras creencias han construido.

 

Con todo lo expuesto hasta ahora, ya sabemos que cuando tengamos que tratar con nuestros miedos debemos hacerlo recurriendo siempre al origen de todo, tenemos que identificar cuales son nuestras creencias inconscientes, cómo comenzaron, qué tipo de vivencias las originaron, ¿Son mías o son programas heredados?. Tu miedo no es más que una respuesta ante aquello que te permitiría vivir de otra manera. Tenemos más miedo a la felicidad de lo que queremos reconocer, nos da pánico despertar y llegar a convencernos que todo lo habíamos creado nosotros mismos. 

 

 

.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Síguenos
Please reload

Buscar por tags
Please reload

Archivo
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Black LinkedIn Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon

© 2018. TuHop           tuhop@tuhop.es     Tlf: 625 015 769